Muy, muy rico

Muy, muy rico

Tengo que deciros que cada vez que me pongo delante de la panificadora porque he decidido hacer pan, me tiemblan un pelín las piernas. Quizá sea porque estoy acostumbrada a tocar con mis manos los alimentos, moverlos, mezclarlos, darles forma…y esto de depositar toda la confianza en una cubeta, incluido el resultado final, me cuesta un poco. De hecho  cada poco tiempo me asomo por la ventanita que te permite ver lo que pasa dentro, porque ea, tengo que mirarlo sí o sí.

Bueno, pues tras varias recetas, algunas de ellas muy buenas, hice un brioche con pepitas de chocolate, pero salió un poco hundido del centro, así que este fallo ha sido la puerta que se ha abierto para conocer a Alicia, una persona estupenda, que tiene un blog súper chulo: Olor a hierbabuena, y que se prestó a ayudarme desde el primer momento. Pues bien, me pasó el enlace a uno de sus panes y dicho y hecho. Pero me hice un lío con las “cucharas de medir”, porque lo que para ella era de sopa, yo la consideré de postre. Así que hablé con ella después, para enseñarle el resultado y aclaramos lo de las cucharas, pero el pan ya estaba hecho, así que, parece ser que con mis medidas “equivocadas” este pan sale bueniísimo también.

Así que con esta receta estrenamos el apartado de Panes, que ya era hora. Antes de empezar, mi más sincero agradecimiento a Alicia, y va dedicado especialmente a Mónica, la autora del blog Dulce de limón, otra persona que siempre me ayuda en todo y que siempre es crecer cuando hablo con ella, por sus ánimos, por desear lo mejor para la gente que está a su lado, y por su paciencia para explicarme tantas cosas que ahora sé, gracias a ella.

Ingredientes:

  • 270 ml de leche semidesnatada
  • 1 cucharada de postre de zumo de limón
  • 18 gr de mantequilla
  • 1 cucharada de postre de sal
  • 1 cucharada de postre de azúcar
  • 2 cucharadas de las de café de levadura seca de panadero
  • 450 gr de harina de fuerza

En mi panificadora, y por lo que he visto en recetas hechas en otras panificadoras, en el fondo de la cubeta siempre van los líquidos, así que pondremos primero la leche, el zumo de limón y la mantequilla y luego, la harina, la sal, el azúcar y por último la levadura sin que toque los líquidos.

Yo no le quito las piezas de amasar, porque en cuanto lo vuelco se quedan en la cubeta, y lo envuelvo en un paño enseguida para que no se seque la corteza, pero tengo que conseguir que todavía quede más blanda, así que seguiré probando e investigando.

El programa, utilicé el rápido, tal como aconseja Alicia en su receta. Y como toda la vida estaré aprendiendo, seguí sus indicaciones.

Si no hay pani en casa, el procedimiento es justo al revés. Primero se pone la harina en un cuenco, se añaden los líquidos (la leche tibia con la levadura disuelta) y se espera hasta que doble su volumen. Se pone la masa en un molde de cake y al horno 30 minutos a 180 grados.

Pues todo empezó porque hice Humus para cenar, y quería un pan que estuviera a la altura y desde luego, lo estuvo.

Tierno

Tierno

 

 

6 Comments

  1. […] con un buen Pan casero y que lo […]

  2. Lo que no consiga el pan, no lo consigue nadie…
    En vuestra casa una cena fantástica y en nuestro caso habernos conocido y me ha encantado.
    Además entro en vuestra cocina que me ha parecido muy interesante, a la vuelta “de mis vacaciones” pienso seguiros y estar al pie del cañón de todas las teachers.
    Beso grande Inma y sigue haciendo pan y contándome cosas 😉

  3. dulcedelimon dice:

    Mmmm… qué pinta, Inma 🙂
    Te la copio en cuanto esté junto a mi panificadora 😉
    Un beso.

  4. […] Como los ingredientes y cantidades son prácticamente los mismos, a excepción del líquido, que en vez ser leche de vaca es Bebida de Avena, os dejo el enlace al otro pan, y así lo veis, que aunque parecen iguales, no lo son. Pan con leche […]

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