Auténtica

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La palabra “sal” es un término que siempre me recuerda a “la sal de la vida”. Ese sabor que hace en nuestras vidas que tengamos un sabor interno  agrio, soso, o incluso ácido. O también ese sabor agridulce, o súper dulce…

Pero ese sabor no podemos obtenerlo de ningún océano, de ningún mar. Es un sabor que solo nosotros podemos fabricar desde nuestro fondo, desde nuestro mar. Y dependerá el resultado de qué componentes usemos para conseguir esa “sal de la vida” esa “chispa”, esa “alegría” que nos hace sentirnos tan bien y con tanta paz.

Los mejores componentes son los grandes valores que vamos cultivando, el respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás, la libertad de elegir entre todas las opciones la más constructiva, el servicio a los demás, la generosidad y su única envoltura: el amor.

En ese respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás está el hecho de que, como seres corpóreos, estamos obligados a cuidar de nuestro cuerpo, pues es nuestra herramienta para estar en este mundo y también hay que atenderlo. Por ello este artículo, sobre un condimento que usamos a diario y que es interesante conocerlo a fondo y elegir, de todas las opciones, la mejor.

Antiguamente, y desde antes de agricultura, se recolecta sal de dos maneras diferentes según los lugares del Mundo. La más frecuente consiste en, a partir de agua marina,  proceder a su evaporación al sol en los poco profundos embalses de la salmuera. Esta sal natural contiene los múltiples minerales que están en el mar u océano; es decir, unos 84 minerales trazas y oligoelementos. No solamente contienen el cloruro de sodio de la sal refinada industrialmente. Esta sal natural suele estar gris o rosada por las impurezas y las arcillas del fondo del embalse. Tiene muchas propiedades para la salud, culinarias y gustativas por la complejidad de sus componentes. Pero los expertos  prefieren la Flor de Sal, que es la que se condensa en finas capas en superficie del agua del embalse cuando sopla el viento. Esta sal suele ser más fina, más blanca o ligeramente rosada por el hierro que contiene. Es la “reina”  de la sal en las cocinas de los grandes Chefs.
La sal de Guérande en Bretaña es probablemente la más conocida.

La otra forma tradicional es de extraer la sal de antiguas mares desaparecidas como la Sal Rosada de Himalaya, de Bolivia, Polonia y Utah.
Tienen un precioso color rosa debido al hierro de las arcillas del fondo marino. Su constitución de 84 minerales diferentes incluyendo el yodo, potasio, magnesio, manganeso…quedando intactos y además está menos contaminada en metales e hidrocarburos.

La obtención de la sal común de forma industrial se hace con evaporadores al vacio hasta obtener un casi 1oo% de cloruro de sodio (Na-Cl). Sus dos únicos minerales salen combinados en cristales directamente más finos y, luego, se le añade anti aglomerantes y Iodo. La industria de producción de Sal, produce un 25% para la alimentación. El resto es utilizada para diversas aplicaciones, como la producción de cloro que desechan cantidades indeseadas de dioxinas.

Por regla general, si de dos a tres  gramos al día constituyen la dosis recomendable en sal, solemos duplicar o triplicar esta medida cautelar por las cantidades que añade la industria agroalimentaria en forma de sal refinada, bicarbonato de sodio y en forma de Glutamato Monosódico (E 621), el perjudicial potenciador de sabor que invade nuestros supermercados (síndrome de los restaurantes chinos).

En este sentido, siempre será más saludable y más sabrosa la comida casera condimentada con sal natural, por la composición, y porque aporta un sabor único a los alimentos. Merece la pena el cambio, sin duda.

Espero que esta información haya sido de vuestro interés.

Hasta pronto.

Hasta pronto, ¡Un abrazo!

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  1. […] Sal y mezcla de especias “especial pollo”. […]

  2. […] Una cucharada de café de: orégano, menta, pimienta de colores molida, cilantro, cominos, celeri, jenjibre, harina de boletus, sal sin refinar. […]

  3. […] Lo primero es picar el ajo (pelado y con el tallo central quitado) y media cucharada de las de café de Sal sin refinar. […]

  4. […] 1 cda de postre rasa de Sal sin Refinar […]

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