Muffins de Chocolate con Frambuesas y GlassA pocos días de San Valentín. Mi primer San Valentín por estos mundos blogueros y momentos de reflexión a cerca de esta celebración, que como toda celebración brinda, o debería brindar, lazos con posibilidad de estrechar las relaciones de encuentro personal. Y ojalá y realmente así fuera.

Me gustaría compartir, además de la receta elaborada para esta ocasión, mis reflexiones sobre este día, donde parece que Cupido traspasa el corazón de la gente enamorada.

Pues bien, en un primer momento pensé que no prepararía nada, pero eso sería indiferencia, y no soy indiferente a una celebración del amor. Del amor no voy yo a inventar nada, pues mi madre me va a decir que si voy yo a descubrir América, y desde luego, llevaría toda la razón.

Pero sí que me gustaría poner atención en lo que hay detrás y delante de este día tan emblemático. Me pasa un poco como en Navidad, de nada sirve ser amable cuatro días al año, si cuando los Reyes se van, o antes, uno vuelve a ser persona de poca ambilidad, y de duro corazón.

Pues San Valentín es un poco lo mismo, se celebra como si ese día se estuviera permitido amar, o aparentar que se ama, y al día siguiente ya puede uno levantarse y no dar ni los buenos días. ¿Me entendéis?

Eso por un lado, y por otro, y no menos incómodo, el aspecto consumista de ese día. Resulta que para demostrar que estás enamorado le tienes que regalar un perfumazo a tu chica, y tú la mejor corbata a tu chico, porque claro, la gente pregunta: “¿Qué te ha regalado?” Y claro, si dices que nada, pues te aguantas, porque no te quieren. Algo parecido a cuando nos preguntan qué nos trajeron los Reyes Magos, y pobre del que diga “Nada” porque es señal de que ha sido malísimo durante el año.

Por educación, por mi sentido crítico, que no es que esté por encima de la humanidad, pues puede que precisamente esté por debajo, no entro en juegos emocionales de este tipo. Así que podemos decirle a nuestro chico, que si nos quiere, nos lo demuestre cada día, porque el amor es cada momento, e igualmente a la inversa.

Ahora bien, el amor hoy en día, parece tan duro de alcanzar que agradezco que, al menos, haya un día al año, que nos recuerde que sin amor, estamos acabados, que el amor es la fuerza y el motor de todo nuestro ser, y que el único camino de llegar a la plenitud es ayudando y amando a los demás, tal como son, aunque nos cueste. Porque amar es una renuncia a sí mismo, a favor de encontrarse con el otro, con otro ser humano, con toda su envoltura. Solo el que ha amado lo sabe…

Ahora os podéis preguntar, Inma, ¿Y por qué preparas una receta y la publicas en tu blog para San Valentín? Porque creo en el amor, en el amor del bueno, y me he empeñado en vivir enamorada de la vida, cada minuto y cada segundo…Eso sí, en las fotos no hay corazones, ni de gominola, ni de caramelo, ni de nada, porque desde que saqué la harina para empezar la masa, ya estaba puesto el mío.

Así que, con amor, para todos vosotros, vamos con la receta.

Ingredientes para 12 Muffins:

  • 1 huevo
  • 80 gr de azúcar
  • 130 ml de leche semidesnatada (o de bebida de avena si no queremos mucho lácteo)
  • 180 gr de crema fresca (gr y no ml porque es espesita)
  • 200 gr de harina de trigo
  • 4 cucharadas de AOVE
  • 1 cucharada de café de levadura química o impulsor
  • 50 gr de Cacao en polvo Gold de Nestlé
  • 1 cucharada sopera de vainilla
  • Frambuesas y azúcar glass avainillado para decorar
  • 24 Moldes para magdalenas

¿Por qué digo 24 moldes si la masa da para 12? Pues porque cada Muffin llevará dos moldes, porque son muy finitos.

Pasos:

Ponemos el horno a 180 grados. Mientras batimos el huevo con la leche y el azúcar lo primero, hasta que el azúcar quede totalmente integrado. Añadimos las cucharadas de aceite, la crema fresca, el cacao y la cucharada de vainilla. En este punto, ya podréis intuir por el aroma lo buenísimos que van a salir.

Seguimos batiendo, incoporando la harina, si la tamizamos mejor, y por último la cucharadita de levadura. El siguiente paso es rellenar los moldes y al horno. Al ser pequeños en unos 25 minutos ya estaban listos, pero pinchad con algo finito para comprobarlo. Ya sabéis el truco, si al pinchar, sale seco el cuchillo, hay que retirar del horno.

Muffins de Chocolate y Frambuesa

Dejamos que se enfríen un poquito y les quitamos con cuidado el papel.

Es la ocasión para decidir si no lo hemos hecho antes, dónde los vamos a servir. Yo elegí esta bandeja, que os la enseño antes de ponerlos encima, porque ya casi no se ve, y es muy mona.

Muffins de Chocolate y FrambuesasColocamos los Muffins y coloamos las frambuesas y espolvoreamos con azúcar glass.

Muffins de Chocolate con FrambuesasQue vivamos siempre enamorados de la vida, de las personas y que la generosidad y el encuentro sean nuestra señal de humanidad.

Hasta pronto.

Hasta pronto, ¡Un abrazo!

Si te gusta la gastronomía y disfrutas cocinando, te invito a que me sigas en mi página de facebook y la red social que más te guste. ¡Gracias!

12 Comments

  1. chicuqui dice:

    tienen una pinta buenísima!!!

  2. ideasmama dice:

    No hay nada más bonito que regalar algo hecho con amor, y el amor se nota en tus platos!!! Los muffins tienen una pinta estupenda, seguro que están riquísimos! Besos

  3. Maribel dice:

    Que regalo mas bonito y rico ,, feliz San Valentin guapa

  4. Baco y Boca dice:

    Comparto totalmente tu opinión. No suelo celebrar estas fiestas consumistas. Como mucho, si nos da por celebrar algo, nos regalamos una cena.

  5. lurda55 dice:

    Totalmente de acuerdo contigo. El postre buenísimo como siempre. Besos.

  6. Inma dice:

    Así es, ni Muffins ni frambuesas 🙂
    Pero hacemos más!
    Gracias y besitos .

  7. […] sobre todo los que leísteis el dulce que preparé el año pasado para el día de San Valentín: In Love, sabéis que para mí estas fiestas son más, un aspecto  de esta sociedad consumista, que quiere […]

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